Versión 2.0 – XiX

Cada día es una oportunidad, sin embargo, hay días cargados de simbolismo que marcan hitos en nuestras vidas, días para el recuerdo, referencias en nuestra propia evolución que, sin dejar de ser otro día más, ayudan a tomar decisiones, inspiran nuevas ideas, reflexiones que van más allá de lo cotidiano y que nos motivan a arrancar, a coger un nuevo impulso.

En el chozo todo está listo para este nuevo tiempo. Una nueva versión mejorada está ya en camino. Las raíces de las plantas se agarran a la tierra enriquecida con las cenizas de tantos y tantos recuerdos, recuerdos que inundan un círculo cada vez más mágico, más cargado de energías y de historias.

El impás del solsticio de invierno sirvió para derribar los restos y sacar de la estancia los escombros, entender la dimensión de lo ocurrido, sentir la pena de todo lo que se perdía y recibir la alegría de una nueva oportunidad.

El sábado 22, Pablo, Antonio, María, mi padre, Alejandro, Morán, Carlitos, Irene, Sara, Álvaro y José Manuel llegaron cargados de energía para dar ese primer paso, duro, muy duro. Encender una hoguera para quemar todo lo que el fuego no enguyó aquella tarde de domingo, separar la tierra del metal, del vidrio, de las piedras. Amontonar cañas, madera, deshacer lo poco que queda del porche y hacer balance, recuperar plantas y momentos vividos y compartir unas migas ricas ricas.

22 diciembre

El domingo 23 sentí que el mundo se detenía, quise salir corriendo. La interpretación de la imagen que tenía ante mi no era tan optimista, pero no hay nada que no arregle un paseo por Monte Porrino. Por la tarde llegó Jonatán, como un ángel caído del cielo y más tarde llegó Remi, que dejaba atrás una historia de desengaños, hadas, brujas, sueños y amenazas. Compartimos una candela dentro del chozo, entre escombros, canciones y miradas que se perdían entre las llamas.

Llegó el día 24, último día de solsticio. Limpieza. Los restos del chozo se repartieron por alrededor de la valla, creando un paraíso para insectos, animalitos y arropando a los romeros, mirtos, tomillos, encinas, alcornoques, frutales, acebuches, cornicabras, ajos, cebollinos y demás compañeras que crecen por el perímetro, enriqueciendo esa tierra con ceniza, tierra y cal, los materiales de los que estaba hecha la cúpula. Restos de otros materiales quedaron listos para salir por donde vinieron. El agua limpió el muro y el suelo tiznados por el humo y los restos del fuego. La cena de nochebuena fue sobria, procedimental. Padre, hermanos, ángel y espírtu santo, música en directo y temprano a dormir.

WhatsApp Image 2019-01-01 at 10.36.27El 25 es el día del nacimiento. Cuando la luz vence a la oscuridad. Los días empiezan a crecer. ¡Y Genara parió, y fueron dos, macho y hembra! Visitamos el chozo y meditamos. Había imágenes familiares, de los tiempos en los que aquella cúpula era un sueño, una idea vaga, cuando el muro alcanzaba su parte más alta y se dibujaban las ventanas, las puertas. Imágenes que ahora se repiten e inspiran nuevas ventanas y nuevas puertas. Crecer a partir de los errores cometidos, aprender las lecciones que la vida nos da.

 

 

En los días siguientes, habituales como mi primo José Antonio,  Louise, una voluntaria joven y cargada de energía, tomaron la iniciativa pico, pala y dibujos.

 

5 días ha durado la candela. Ya está. Todo listo para empezar de nuevo.

 

Y una nueva jaima para reguardarnos del frío y de la lluvia mientras todo vuelve a tomar su rumbo, tan sorprendente y original como hasta ahora.

 

 

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El resurgir de las cenizas

By Jonatán.

Según Ovidio, cuando el Fénix ve llegar su final, construye un nido especial con ramas de Quercus. Busca las materias más ricas de su tierra, esas que combinan a la vez delicadeza y fortaleza, y que le ayudarán en su transformación, en su ascensión. Construye una pira funeraria en su propio nido, la rellena de inciensos y plantas aromáticas, y al tiempo que entona la más bella de todas sus canciones, se prende a sí mismo hasta extinguirse. A los 3 días, de sus propias cenizas, surge un nuevo Fénix. No existe más que una única ave, cuya forma de reproducción es, precisamente, el renacimiento.

A lo largo de sus múltiples vidas, su misión es transmitir el saber que atesora desde su origen, al pie del Árbol del Bien y del Mal, y servir de inspiración en sus trabajos a los buscadores del conocimiento, tanto artistas como científicos, pues acumula todo el saber obtenido desde sus orígenes.

Habrá un final, una parte de nosotros mismos se irá también, se convertirá en cenizas, en los restos de un pasado que nunca más volverá. No obstante, esas cenizas no las llevará el viento, al contrario. Formarán parte de nosotros mismos para dar forma a un ser que renace del fuego mucho más fuerte, más grande, más sabio… Alguien que tal vez sirva de inspiración a los demás pero que, ante todo, nos permita seguir adelante con las alas bien abiertas.

Ave Fénix Chozo

Luna llena y solsticio de invierno

Coincidiendo con el solsticio de invierno, los días en los que la luz vence a la oscuridad, todo quedará listo para el renacimiento de la vida.

En los días en los que todo se detiene, aprovechamos para limpar, sanear, recuperar las plantas y los tesoros escondidos entre las cenizas… y de hacerlo con todo el respeto, la alegría y el cariño con el que se construyó.

La luna llena iluminará la noche.

Y una buena candela inspirará nuevas ideas, nuevos proyectos, nuevos planes,… y nos deleitará con unas bellotas asadas!

Habrá comida y bebida. Los instrumentos, las palmas y la alegría son también bienvenidos.

Si te quieres pasar, no hace falta que avises.

El resurgir de las cenizas

Gracias

Después de que el fuego lo haya arrasado todo, lo primero que siento es agradecimiento. Gracias a todas esas personas que en estos cuatro años han pasado por el chozo para ayudar, se me vienen a la cabeza momentos mágicos, sueños, ideas locas, horas, muchas horas de trabajo y dedicación, y amor, mucho amor.

Hoy empieza una nueva etapa para El Chozo.

Los muros de piedra han resistido la fuerza del fuego. Un fuego que nunca sabremos cómo surgió pero que ha reducido todo a cenizas. Tantos recuerdos, tantos detalles, tantas plantas, … ¡Madre mía! ¡Qué tristeza, las plantitas! ¡Begoñas, ficus, la tradescantia, el ave del paraíso, las cintas, las pilistras!, ¡qué penita tan grande! ¡Cuánto os voy a echar de menos!

Todas esas personas que me habéis ayudado merecéis también que os pida disculpas. Probablemente esto se debe a una imprudencia. Las brasas que dejé en el brasero eran para que los perros estuvieran calentitos. No era la primera vez que lo hacía y prometo que estaba casi apagado, os aseguro que aprenderé de este error y reitero mis disculpas. Lo siento de todo corazón.

¡Ay las telas! ¡Ay las mantas! ¡Ay los cuadros! Querida mesa camilla con sus sillas, queridos muebles de la basura. Jarilla, querida Jarilla.

Jonatán, cuánto siento que tantos tesoros se hayan ido. No por lo que eran, sino por lo que simbolizaban. La ilusión con la que los fuiste trayendo, para llenar el chozo con cachinos de hitorias de aquella Orellana. Gracias de verdad por tu generosidad, por tu amor, tu comprensión, tu ilusión y tu entrega.

Esa cúpula, majestuosa, sagrada, disculpad amigos, disculpad. Diculpa hermano. Tanto esfuerzo, tanto apoyo, tanta ayuda, tantos momentos. No he sabido cuidar de lo que tanto quería. Eso sí, vuestra energía y generosidad no la pueden quemar las llamas.

Los perrinos y los gatinos están bien. Gracias a Dios. Ya me resultaba raro que Tecla se presentara en casa a las 11 de la noche, la pobre… Menudo espectáculo han presenciado. Explosiones de bombonas, el chozo deshaciéndose entre llamas, la encina rodeada de fuego,… menos mal que aunque ha sufrido un poco, no hay que lamentar daños mayores.

Es momento de mirar hacia adelante. De limpiar. Replantear el proyecto y empezar de nuevo. Lo aprendido durante estos 4 años ha sido mucho. Tantas personas, amigas, amigos, bailes, carretillas de barro, de cal (y últimamente algo de cemento…), tantas conversaciones, viajes con la imaginación a lo que sería posible si… pues ahí retomamos, A pesar de lo duro del momento, se abren mil oportunidades, nuevas ideas que se asentarán en la experiencia de estos años, seguiremos soñando juntxs.

Gracias.

Miyuka

Un espíritu libre, un alma aventurera, una sonrisa sincera, una mirada curiosa, una energía limpia, un compromiso profundo.

Miyuka apareció en aquel bar, Velvet. Pidió un café y a los pocos minutos ya habíamos entablado una conversación de lo más cercana.

Viaja sola, confía en ella misma y en las personas que se le acercan. No duda en pedir ayuda si lo necesita.

Una visita breve pero muy intensa.

Recetas con capuchinas y caléndula, fórmulas para el compost, soluciones de baño seco.

Conversaciones en la candela.

Esta cabrera japonesa era una caja de sopresas y un desparrame de energía.

Su paso por el chozo ha sido mágico.

Esperamos tu regreso con los brazos abiertos.

Ovejas

De izquierda a derehca:

Carmen, Elisa, Gonzalo, Pauli, Telma y Kica.

Amapola y Genera no están en la foto, ya se van haciendo mayores y no tienen ganas de protagonismos!! Y están a punto de parir! Y Paquito sigue a lo suyo!!Ovejas

Crisálida

El ying y el yang es un símbolo de armonía, un reflejo del equilibrio que produce la interacción de las dos energías, un símbolo de la dualidad de todo lo que existe en el universo.

Estos días en el chozo han aparecido crisálidas de las que han surgido ideas nuevas, removidas con los aires fríos que traen los temporales. Las flores vuelven al sur, las pilistras reciben las lluvias con alegría. Ya se va el polvo seco del verano. Ya vuelven las candelas, las goteras, pero todo se ha transformado.

Ahora toca reorganizar las prioridades, buscar soluciones a los nuevos retos, esos que el tiempo pone por delante para poder avanzar.

Y así, en ese tira y afloja, en el caos de la armonía, vamos encontrando ese equilibrio perturbador, sin entender muy bien qué ni para qué, tratando de sentir lo que es ahora y que sea eso lo que indique cuál es el siguiente paso.

Una Cooperativa para conservar y promocionar lo nuestro

Hoy recupero una parte importante de mi trabajo fin de Máster en Desarrollo Rural (2012) sobre “Territorio, Desarrollo y Cultura Turística”. Este último elemento, la Cultura Turística, podría ser la clave para detener el actual ritmo de destrucción de nuestro patrimonio y nuestro entorno, que desde hace décadas está arrancando de nuestros pueblos su autenticidad y su esencia, lo que a su vez significa -para aquellos que se excusan en razones de rentabilidad, que no es mi caso-, que muchas oportunidades de desarrollo socioeconómico en el contexto de las nuevas formas de turismo internacional, se esfuman a un ritmo vertiginoso.

Cultura Turística

La Cultura Turística parte de los conocimientos que la población tiene sobre su historia y su patrimonio material e inmaterial y se sustenta en el valor que le otorguen. Este es el punto de partida. Pero la cultura turística se retroalimenta en un ciclo en el que además de estos conocimientos y valores, la capacidad de comprensión que la población tenga sobre las oportunidades de desarrollo socioeconómico ligadas al turismo. juega un papel esencial. Estos serían los cimientos de la cultura turística de cualquier comunidad. Con estos cimientos bien asentados, la difusión, promoción y comercialización han de contribuir a la llegada de turistas para que toda esa teoría pueda materializarse. Para ello es imprescindible el apoyo de las Administraciones Públicas y de un tejido social que aúne sus fuerzas con el fin de alcanzar una cierta notoriedad entre los mercados de productos turísticos.

En el artículo “Contradicciones del turismo cultural, la economía y la política”  (Alfredo Ascanio, 2004), publicado por la revista PASOS 24 en 2004 una publicación especializada en Turismo y Patrimonio, se recoge una interesante idea:

“La esfera de acción turística de una comunidad, supone una especialización del sistema comunal, al interiorizar y organizar su experiencia que proviene de la presencia del visitante foráneo. Esa nueva facultad, o rol de una comunidad, de ser un buen anfitrión, está formada por individuos que forman parte de un conjunto. (…) Ahora bien, en este asunto: ¿dónde ubicamos la cultura? (…) Gradualmente una nueva esfera de acción, como la actividad turística, produce una nueva y marcada  dirección: la cultura turística; es decir, un sistema de creencias empíricas, expresadas mediante símbolos y valores, los cuales definen la situación dentro de la cual una acción turística tiene lugar. Esta nueva dimensión de experiencias, que llamamos “cultura turística”, está organizada en un sistema de símbolos, que a su  vez se relaciona con el comportamiento de los individuos y sus motivaciones. (…) Esta cultura turística, que es una nueva dimensión, tan compleja como la cultura original de una comunidad, requiere de un proceso de adaptación que sólo la misma comunidad debe aceptar o no. Al comienzo será necesaria una reestructuración psicológica  que no sólo haga posible su adaptación, sino que también surja un reajuste cultural, el cual supone innovación y creatividad (Hallowell, cf Ashley, 1968: 239)”

Chozo Monte Porrino 2015

La función principal de una Cooperativa Turística Municipal sería la de dinamizar la actividad turística de su municipio, trabajando por la recuperación y conservación del patrimonio, por la adaptación edificios que pudieran utilizarse para aumentar esta oferta turística en forma de alojamientos turísticos o de actividades complementarias. Entre sus funciones también estarían las de sensibilizar y formar a la población en torno a su patrimonio y las oportunidades del turismo; en definitiva la Cooperativa Turística Municipal se encargaría de la promoción y mejora de la cultura y la infraestructura turística del territorio.

Estas cooperativas, como no puede ser de otro modo, estarían formadas por aquellos agentes socioeconómicos e institucionales interesados en formar parte de este proyecto de forma voluntaria, entendiendo que el turismo puede ser un importante instrumento para el desarrollo local, que puede constituir un interesante yacimiento de empleo para el municipio y que ayudará a la recuperación y conservación del patrimonio.

La articulación de una oferta turística original, singular y con base en la cultura de la población contribuirá a una mayor rentabilidad del proyecto que, por otra parte, irá acompañado de unos valores sociales propios de las cooperativas: la solidaridad, la igualdad, la vocación social y el uso eficiente de aquellos recursos de los que dispone.

Probablemente la composición de estas cooperativas y su funcionamiento sería muy distinto en cada pueblo. Por ejemplo, en aquellos que cuentan con un mayor dinamismo turístico y un mayor número de plazas de alojamiento turístico, estas cooperativas estarían integradas por el conjunto de alojamientos turísticos y demás empresas que estén interesadas en formar parte de la oferta turística que se pone a disposición de los visitantes: artesanía, industrias agroalimentarias, restauración actividades en la  naturaleza o granjas. Sin embargo, en aquellos otros pueblos en los que la oferta de alojamiento turístico es muy baja o no existe, esta cooperativa podría tomar como referencia el modelo de desarrollo turístico “Albergo Diffuso” de manera que los edificios del pueblo que cumplieran con los requisitos legales para su adaptación como
alojamiento turístico, fueran poco a poco recuperados (cumpliendo al mismo tiempo una función de mejora del patrimonio arquitectónico) para poder articular una oferta turística en la que habría que incluir otros servicios y actividades que pudieran desempeñar los vecinos, siempre bajo las premisas de la autenticidad y las tradiciones de cada pueblo.

A modo de ejemplo

Imaginemos por un momento la recepción del hotel en alguna de las pequeñas casas abandonadas del centro del municipio, con planos sobre la ubicación de las habitaciones o apartamentos en los que los turistas pueden alojarse y con información sobre las actividades que ofrecen sus vecinos (recetas típicas, elaboración de dulces tradicionales, rutas de senderismo, artesanía, oficios tradicionales, avistamiento de especies animales autóctonas, recolección de espárragos, juegos tradicionales) y un calendario actualizado de eventos y celebraciones (romerías, semana santa, las cruces de mayo, fiestas de verano).

En definitiva, las Cooperativas Turísticas Municipales actuarían como un “Club del Producto” encargado de velar por la calidad de los servicios turísticos que ofrece el municipio, de conservar y recuperar el patrimonio material en inmaterial de los pueblos y sensibilizar a la población en torno a la importancia del turismo así como capacitar a las instituciones y agentes relacionados con el turismo (incluso a otros sectores de la población) en relación con la historia y el origen de su patrimonio histórico, cultural, artístico y natural.

Breve reseña autobiográfica

Nací en Salvaleón, un pueblo de la comarca Sierra Suroeste -Badajoz- a mediados de los años ochenta. Mientras crecía asistía atónito y feliz a la modernización de mi pueblo, a la construcción de hermosas viviendas que sustituían esas otras casas viejas. Contemplaba la prosperidad de mis vecinos que se afanaban en demostrar  continuamente que les iba bien, mejor que al resto. Individualismo. Recuerdo que cuando era pequeño algún compañero me preguntaba cuánto dinero tenían mis padres, y fuera la cantidad que fuera la que yo me inventaba, los suyos siempre tenían más. Mientras tanto se cambiaban las aceras, se asfaltaban las calles de piedra y se construían polideportivos y carreteras. Mi alegría era mayúscula al ver que mi padre compraba otro piso y que en el pueblo cada vez había más coches, buenos coches. Ya adolescente, jamás pensé en la importancia de la dehesa más allá de aquel lugar en el que nos emborrachábamos durante la romería. Luego fui a la universidad, viajé y me convencí de que jamás regresaría a aquel lugar donde nací en el que la gente se dedica a criticar a los demás, una frase muy recurrente entre los que llevan toda la vida en el pueblo. En mis viajes vi pueblos, pueblos de piedra, llenos de flores, con casas viejas y hermosas, con cuadras, tranquilos, pueblos que comparaba con el mío irremediablemente. Algo extraño pasó cuando la alegría que sentí en su día por ver aquellas casas nuevas en mi pueblo se convirtió en una profunda tristeza, similar a la que sientes cuando pierdes un vecino que de vez en cuando te contaba historietas de tus bisabuelos. Después vino el regreso a la realidad, la reflexión sobre lo que hubo y lo que no hay, sobre lo que se ha perdido para siempre. Una realidad que para cada vecino es distinta, cada uno tiene la suya y se empeña en no compartirla con los demás. Cada uno pinta su fachada, cuanto más grande mejor, mientras el resto de casas de la calle se caen de tristeza.

Y el campo: un negocio en liquidación. Saqueo, sobre y explotación, abuso, falta absoluta de respeto, destrucción y, lejos de poner remedios, miramos para otro lado o, como mucho, lo comentamos en el bar sin dar muchas voces.